Florentino no perdona más fallos: lo que debe cambiar el Real Madrid ante el Bayern para olvidar el descalabro de Mallorca

hace 10 horas

Florentino Pérez y una captura del Mallorca - Real Madrid.

Antes del parón de selecciones, parecía que Álvaro Arbeloa estaba logrando mejorar al Real Madrid. Con la ausencia de Bellingham y Mbappé, el técnico estaba haciendo que el resto de jugadores centrasen su juego en el colectivo, y así es como lograron vencer al Manchester City en los 2 partidos y al Atlético de Madrid. Pero claro, también hay que tener en cuenta que ayer se enfrentaron a un equipo que les cedió todo el protagonismo del balón y se encerraron muy bien atrás, aprovechando los errores defensivos del equipo blanco. 

El equipo debe cambiar totalmente

Según lo que cuentan algunos portales digitales que cubren la actualidad madridista, Florentino Pérez estaba muy enfadado tras el partido. No lo vio en directo en el estadio, pero su teléfono echaba humo tras la derrota. El enfado del presidente, como el de todos los madridistas, era mayúsculo, hasta el punto de hacerle llegar al vestuario una frase que retumbó en el vestuario.

Un ridículo así no lo podemos repetir en lo que resta de temporada, el martes hay que dar un golpe encima de la mesa”, es lo que habría transmitido Florentino según estos propios portales. Arbeloa tiene claro que en Champions veremos otra actitud, muchas más ganas, empuje, dinamismo, tensión, corazón y, por supuesto, mejor fútbol, más acierto, más calidad… Son muchas cosas las que debe cambiar el equipo en apenas tres días para olvidar lo de Mallorca.

Arbeloa se juega su continuidad

Por muchos avances que se hayan producido como equipo y cosas interesantes como la utilización de la cantera, dentro de la entidad madridista tienen claro que, si esta temporada termina siendo un fracaso, el técnico no seguirá al mando del primer equipo. Iniciarían un nuevo proyecto de la mano de otro entrenador y también realizarían varios cambios importantes en la plantilla. 

El entrenador está tranquilo, porque es muy feliz en el vestuario del primer equipo madridista. Obviamente, es una gran presión y exigencia, pero tiene la conciencia muy tranquila, porque está intentando hacerlo lo mejor posible para mejorar el rendimiento del equipo. Por eso, está siendo cercano a todos los jugadores y está tratando de mantener la meritocracia para tener a todos enchufados, aunque no es nada fácil.

Sabe que se juega el puesto

Arbeloa es plenamente consciente de que hay muchas posibilidades de que, si no gana la Liga o la Champions, en verano deberá dejar el puesto de entrenador del primer equipo del Real Madrid. Aun así, pase lo que pase, esta experiencia será muy positiva para él como primera toma de contacto con la élite, y seguro que aprende muchas cosas para sus próximos retos en otros clubes.

Su aspiración es ser uno de los mejores entrenadores del mundo, porque realmente le gusta mucho su profesión. Ojalá tenga suerte en este final de temporada con el Real Madrid, pero viendo al equipo, parece complicado... Lo único que puede salvarlo es la épica.

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