El Mourinho actual ya no juega como el del Real Madrid: así ha evolucionado su estilo
hace 4 horas

El Real Madrid empuja fuerte para firmar a su próximo entrenador en las siguientes semanas. El primer equipo blanco, que ahora dirige Álvaro Arbeloa, terminará la Liga el 23/24 de mayo y no tardará en anunciar el relevo del salmantino al frente del banquillo. En este sentido, José Mourinho acecha fuerte y es, en estos momentos, el favorito para volver al Madrid, en el que ya estuvo tres años (2010-2013). Aunque tiene contrato en vigor con el Benfica hasta 2027, goza de una cláusula para que, en el plazo de 10 días posteriores al último partido de Liga de los lisboetas (16 de mayo), se pueda romper su vínculo pagando previamente apenas tres millones de euros. Florentino Pérez ya habría mantenido una reunión con ‘The Special One’ y éste le ha trasladado sus condiciones.
Pero hay que indicar que el Mourinho actual dista mucho del que llegó hace 16 años a Chamartín. El luso sigue apostando por las transiciones rápidas y los ataques directos, rentabilizando al máximo los espacios que dejan los rivales, pero sus planteamientos ya no se caracterizan por la fuerte presión de antaño con una agresividad e intensidad físicas que abanderó el Madrid de sus tres temporadas. El actual Mou se decanta, más bien, por bloques medios/bajos, menos intensidad constante y, por tanto, adaptándose más el esfuerzo. Por su parte, el contragolpe es el arma más poderosa que sigue utilizando el de Setúbal, haciendo del robo y la salida rápida ‘su’ manera de aniquilar adversarios mediante ataques directos, con pocos toques y un ritmo de velocidad elevado.
Otro punto importante de Mourinho en el Madrid en el que sentó las bases para dominar Europa luego se basaba en el factor imprevisible. El ritmo altísimo, con un equipo devastador en el terreno físico y contraataques electrizantes poco tiene que ver con los encuentros más controlados y menos de ida y vuelta que le gustan ahora. Tenemos, pues, un Mou más pragmático, que ha evolucionado hacia un fútbol más conservador, ya que, en contra de lo que se piensa, el dominio en los partidos del Madrid era la norma (la mayoría con un 55% de posesión de balón) y no la excepción. Para muestra, la Liga de los Récords de 2012. El técnico también es partidario de llevar a cabo ahora sistemas más rígidos y con menos libertad individual para sus jugadores, priorizando prioriza competir y sobrevivir, lejos de ansiar la victoria y aplastar.
Nueva era, nuevo Mou
A pesar de que Mourinho conserva gran parte de los ingredientes que le llevaron a la cima (competitividad, orden, jerarquía, transiciones), es evidente que ha habido un proceso de renovación. También hay que recalcar que, desde su salida del Madrid, con la excepción de su segunda etapa en el Chelsea, no ha tenido planteles con un nivel tan alto. Y, aunque ha perdido la agresividad, el ritmo y la ambición ofensiva constante, sus éxitos no han parado, en contra del relato oficial: se hizo con la Europa League en el Manchester United, llevó a una final de la Copa de la Liga inglesa al Tottenham e hizo ganar a la Roma su primer título europeo, la Conference.
El Mou de ahora es un técnico más pragmático y menos dominante que el que entrenó al Madrid hace tres lustros, pero mantiene la exigencia y cuenta con el plus de conocer la casa. Si con Zinedine Zidane y Carlo Ancelotti funcionó el retorno, ¿por qué no intentarlo con el que pivotó las esencias de la gloria reciente?
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