El pueblo de casas blancas refugio de Marc Márquez: calles empedradas, con vistas al mar y una roca que forma un puente natural
hace 6 horas

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La imagen pública de Marc Márquez está relacionado con los motores, circuitos y fines de semana muy intensos. Eso sí, fuera de su rutina, el piloto también encuentra espacio para escenarios mucho más tranquilos. Uno de ellos está en Menorca.
Para concretar más, hay que dejar claro que en Binibeca, uno de los rincones más conocidos del sur de la isla, el deportista consigue desconectar y descansar de la mejor manera posible. Además, esta zona es famosa por sus casas blancas, sus calles empedradas y las vistas abiertas al Mediterráneo.
Tan solo basta con caminar unos minutos entre sus pasadizos para entender por qué tanta gente termina haciendo fotos prácticamente en cada esquina.
Binibeca, el pueblo blanco de Menorca que se ha convertido en uno de los lugares más visitados de la isla
El hecho de hablar de Binibeca es referirse a una de las imágenes más reconocibles de Menorca. Su zona más conocida es Binibèquer Vell, que fue diseñada hace décadas con aspecto de antiguo poblado marinero. El resultado sigue funcionando de manera fantástica gracias a sus callejuelas estrechas, pequeñas plazas, escaleras de piedra, fachadas encaladas y puertas de madera mirando al mar.
No es un sitio masificado
No hay grandes avenidas ni un tráfico constante. Aquí el plan para el día día suele estar relacionado con caminar sin demasiada prisa, perderse entre las casas y acabar viendo el mar aparecer al final de alguna calle estrecha.
Por esta razón, es normal que siga figurando entre los pueblos más bonitos de Menorca y uno de los lugares más fotografiados de Baleares.
El rincón natural cerca de Binibeca donde una roca forma un puente sobre el mar
Más allá de las casas blancas, algo habitual y elemento distintivo de esta localidad, la costa sur menorquina guarda algunos paisajes que cambian por completo el escenario.
A pocos minutos de la zona aparecen calas, senderos costeros y formaciones naturales que se han convertido en parte del atractivo del entorno.
Entre ellas destaca una imagen muy reconocible de Menorca: una roca erosionada por el mar que termina creando un arco natural sobre el agua, uno de esos paisajes que muchos viajeros buscan cuando recorren la isla.
La combinación encaja bastante bien con lo que define esta parte del Mediterráneo: piedra, vegetación baja, agua transparente y horizonte abierto.
Un paisaje ideal para descansar
Muy cerca del puebo hay zonas como Cala Binibèquer o Binibeca Nou, conocidas por sus aguas claras y el ambiente tranquilo que suele atraer a quienes buscan baño relajado o unas horas de snorkel.
El litoral de esta parte de Menorca tiene algo que se ve con mucha frecuencia, o sea, es un aspecto de demoninador. Llama la atención por las pequeñas entradas de mar, roca, fondos visibles desde la orilla y caminos sencillos para caminar junto al agua.
Por esto es normal que viajeros, deportistas y caras conocidas terminen fijándose en lugares así cuando necesitan desconectar unos días.
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