El debate sobre el banquillo del Real Madrid sigue abierto en plena planificación del próximo curso
hace 4 horas

En el Real Madrid todavía no está nada claro quién va a ser el entrenador del primer equipo en la próxima temporada. La destitución de Álvaro Arbeloa está prácticamente decidida, porque se ha eliminado de la Copa del Rey y de la Champions League, y también se ha distanciado mucho del Barcelona en LaLiga. Él no es el más responsable de todo esto, porque es evidente que hay varios problemas en el equipo.
La eliminación del equipo merengue en Copa del Rey en el primer partido de Arbeloa es algo que hizo mucho daño nada más empezar, y también la decadencia del equipo en LaLiga. Es cierto que en la Champions se eliminó al Manchester City y se compitió muy bien al Bayern hasta el final, pero la exigencia del mejor club del mundo te obliga a ganar algún trofeo para tener asegurada la continuidad.
Hay un debate
En el club tienen diferentes opiniones sobre qué puede ser lo mejor para el bien de los jugadores en la próxima temporada. Ahora quedan tan solo 7 jornadas de Liga en las que el equipo merengue no se juega nada, porque para tener oportunidades de ganar el trofeo, debería ocurrir un milagro. En otras situaciones similares, la decisión del club blanco fue prescindir del entrenador de cara a la siguiente temporada, pero según la información de Josep Pedrerol, esto es algo que todavía no está claro.
Entre las alternativas del club, se está hablando de Klopp, Mourinho, Allegri, Pochettino, Deschamps, Emery... Son diferentes entrenadores y, en algunos casos, con estilos opuestos Cada uno podría dar un golpe de efecto al Real Madrid, pero no es lo mismo entrenar a cualquier otro club que al equipo blanco, porque la presión y la exigencia son mucho más grandes.
Arbeloa respetará la decisión del club
Álvaro sabía perfectamente que si no ganaba ningún trofeo, tendría muy pocas posibilidades de quedarse en el primer equipo madridista. Lo entiende, porque sabe lo que es el Real Madrid y lo que piden los aficionados, que es ganar. Aun así, él no se rinde, y si el club quiere seguir contando con él, trabajará como el que más para tratar de conseguir un equipo ganador para la siguiente temporada. En ese aspecto, tiene personalidad y es muy trabajador.
Por otro lado, los jugadores también se encuentran en una situación parecida. Después de fracasar en el último año de Ancelotti, con Xabi Alonso y con Álvaro Arbeloa, son conscientes de que el problema no está en el banquillo. Ellos tienen parte de culpa y deben estar dispuestos a cambiar su actitud y su dinámica de trabajo de cara al siguiente año. De lo contrario, seguirán fracasando a nivel de clubes y continuarán recibiendo críticas de muchos madridistas, que no soportan ver a un equipo desordenado en el que cada uno quiere hacer su propia lucha.
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