Triste, acongojado, con el corazón partido, con un pañuelo secándose las lágrimas, sin poder hablar durante varios segundos. Así se presentó Lionel Messi a su última conferencia de prensa en el auditorio 1899 del Camp Nou.

Tras recuperar la compostura, el delantero reveló sentirse triste por lo sucedido, confesó que si bien estaba preparado para dejar el club el año pasado, este fue muy diferente. De acuerdo a sus propias palabras, hizo todo para quedarse en la institución, sin embargo, no está seguro que el equipo haya hecho lo mismo por él.

Luego de una declaración profunda, nuevamente rompió a llorar. Y es que era inevitable. Sabía que se iba del Barcelona, esta vez para siempre. Pero así son las mejores historias de amor. Siempre tienen un final. Y el de Messi con los culés, que se alargó durante 20 años, no solo le dio alegría a ellos dos, sino también, a todo el mundo.