Confirmado: el precedente en Europa de un enfrentamiento entre compañeros de vestuario que no pierde de vista el Real Madrid
hace 6 minutos

Las discusiones que han mantenido Fede Valverde y Aurelién Tchouaméni a lo largo de esta semana en la Ciudad Deportiva de Valdebebas han encendido las alarmas en el Real Madrid. El primer roce se dio este miércoles, en una exclusiva que anunció el diario 'Marca', pero no cesó el jueves y el uruguayo tuvo que ser hospitalizado, sufriendo un traumatismo craneoencefálico que le tendrá entre 10 y 14 días de baja. El club blanco anunció ya que ambos futbolistas han sido sancionados, descartando tomar medidas más severas, pero en la planta noble del Santiago Bernabéu no olvidan lo ocurrido y tienen muy presente un precedente similar reciente que sucedió en Europa tras el desencuentro de Adrien Rabiot y Jonathan Rowe el pasado verano en el Olympique de Marsella.
El conjunto de la Costa Azul francesa tuvo que hacer frente a otro incidente muy parecido al que se ha vivido en Madrid. Sucedió después de que el Marsella perdiera contra el Rennes (1-0) en la primera jornada de la Ligue 1 de esta temporada. Tras finalizar el duelo, Rabiot y Rowe llegaron a las manos y la entidad intervino rápidamente para acabar con el problema, descartando a ambos del plantel que dirigía Roberto De Zerbi, destituido en febrero de este año. Los dos jugadores fueron puesto en el mercado después de que el presidente del Marsella, Pablo Longoria, describiera la situación como de “extrema violencia”, además de considerarlo un hecho “inaudito”. El centrocampista galo se marchó al Milan, mientras que Rowe acabó en el Bolonia.
“Tuvimos que tomar una decisión tras un incidente que superó los límites aceptables en un club de fútbol, como en cualquier organización”, señaló entonces Longoria, exponiendo que la decisión del Marsella era definitiva y no tenía vuelta de hoja. “El objetivo pasa por proteger al club y salvar una temporada”, agregó el dirigente, que manifestó que estaban siendo “víctimas de una situación, una pelea sin límites, que es completamente inadmisible en el mundo del fútbol”. Los franceses sentaron un precedente importante en la era moderna del deporte, donde se combate desde todos los frentes cualquier episodio violento. No hay que olvidar que, al fin y al cabo, somos lo que hacemos...
Otros ejemplos
La historia del fútbol, no obstante, está cubierta de otros ejemplos parecidos que tuvieron en el foco de atención a dos jugadores del mismo equipo. El Madrid no escapa de esta ecuación, ya que hace 20 años se vio obligado a traspasar a Thomas Gravesen después de una entrada temeraria sobre Robinho en un entrenamiento. “Su comportamiento es así, y no me gusta, todo debe hacerse como él quiere que se haga”, afirmó Fabio Capello, entonces entrenador de los blancos, sobre el danés, que se marchó traspasado al Celtic sólo un año después de su llegada a España.
En la Selección española, Carles Puyol y Vicente Puyol se revolvieron tras dos entradas duras que ambos se devolvieron, en otra sesión preparatoria a un partido para clasificarse al Mundial de 2006. Tanto el culé como el valencianista llegaron a agarrarse del cuello y a empujarse de forma violenta, teniendo que intervenir Raúl González, Fernando Morientes y Raúl Marchena para parar el choque. Años antes, también en nuestro país, sucedió lo mismo con Djalminha, que agredió físicamente a su entrenador en el Deportivo, Javier Irureta. El conjunto gallego le impuso una multa y Luiz Felipe Scolari decidió no convocar al mediocentro para disputar la Copa del Mundo de 2002.
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.